lunes, 17 de noviembre de 2008

Una conversación. Un “coqueteo virtual” que puede transformar la vida de una joven en un infierno.

Llama la atención que el acosador obtiene con gran facilidad la información por parte de las menores, las que además se demuestran muy vulnerables a entregar imágenes semidesnudas a alguien que no conocen. Imágenes que luego utilizan los pederastas para coaccionarlas, bajo amenaza de difundir aquellas fotografías, evitando que la relación se corte.
No existe certeza de los alcances ni las magnitudes que hoy alcanza el delito llamado Grooming. En Europa se han creado filtros que permiten enviar mensajes al móvil de los padres en el momento que se detecta que alguien diga, ¿Estás sola en casa? o ¿Me das tu teléfono? Pero el principal filtro es la educación a los menores, tanto hombres como mujeres. La gran fragilidad se genera por una falta de conocimiento y comprensión con respecto al tema. Un rol fundamental de los padres, quienes deben inculcarles conciencia de los riesgos que deben evitar y estar al tanto a las señales de alerta.